+ información sobre el abordaje paliativo
La fascia es un tejido conjuntivo, como una telita blanca que lo recubre todo, ligamentos, tendones, músculos, huesos, órganos. Todo nuestro cuerpo está internamente cubierto por
esa fascia formando unas cadenas llamadas miofasciales que conectan músculos, tendones, huesos de diferentes partes del cuerpo.
El método de Godelieve Denys Struyf (GDS) se basa en comprender y conocer las diferentes cadenas musculares o miofasciales de nuestro cuerpo en movimiento e identificar a través del conocimiento biomecánico, cuáles son esas relaciones mecánicas en nuestro cuerpo.
La mayoría de los dolores musculoesqueléticos vienen de una fascia descompensada. La activación de ciertos músculos en un punto concreto provoca que una cadena fascial se vuelva más dominante que las otras, lo que provoca un desequilibrio tensional, es decir una excesiva tensión.
La fascia se vuelve rígida, densa y poco móvil. Y sin movimiento, las tensiones se descompensan. Nuestro cuerpo y movimiento pierden funcionalidad.
Se trata de equilibrar esas tensiones miofasciales y con ello menos compensaciones biomecánicas en el cuerpo.
El método GDS relaciona estos desequilibrios tensionales con nuestra tendencia postural y comportamental unida a nuestra actitud psicológica y emocional.
Por eso, el abordaje es multifactorial, teniendo en cuenta:
- contexto actual de la persona,
- historial de práctica física,
- tendencia postural
- tipo de dolor,
- gestión del dolor,
- gestión emocional: estrés, ansiedad, miedo
- ejecución biomecánica funcional.
- Hábitos saludables: alimentación, sueño.
En la práctica, consiste en aplicar de forma exhaustiva y pautada, una serie de herramientas fáciles de ejecutar, en progresión, para paliar el dolor y las molestias.
El compromiso de ambos, profesional y cliente, es imprescindible para la obtención de los resultados deseados.